|
Creo, Joaquín, que ya es tiempo para decidir sobre el futuro que
tiene la propuesta de permitirle votar en las elecciones presidenciales a los
mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en Estados Unidos.
La Cámara de Diputados aprobó una iniciativa que pretende que
el IFE con todas sus complicadas reglas, opere en Estados Unidos.
Mala suerte, porque el IFE no tiene el personal, no tiene el
dinero, ni hay acuerdos con el gobierno norteamericano para que una institución
mexicana opere en su territorio.
Enviaron la iniciativa al Senado y fue peor. Los senadores
decidieron que mejor votaran por correo. Otro error, Joaquín, pues el Servicio
Postal mexicano ha dicho una y otra vez que no hay dinero, no hay personal ni
estructura para garantizar la seguridad del voto por correo.
Así que todo lo que dicen los políticos y los legisladores
sobre el voto de los mexicanos en el extranjero es, para decirlo claramente
Joaquín, puro cuento.
Pues, en el Congreso, hay dos iniciativas totalmente
distintas. Y ya no hay tiempo para que puedan conciliarlas.
El tiempo se acaba, Joaquín, porque a partir del 2 de julio
próximo, dentro de 36 días, ya no se pueden cambiar las leyes electorales.
En fin, ya se les acabó el tiempo.
Es posible que algún día se pongan de acuerdo, pero sólo que
ocurra un milagro podrían votar en las elecciones presidenciales de 2006 los
mexicanos que viven en Estados Unidos.
Pero nadie se atreve a darles la mala noticia.
|