|
Por lo visto, el Congreso de la Unión está dispuesto a que
tiene que haber una votación de los mexicanos en el extranjero, a como de
lugar.
En la Cámara de Diputados aprobaron una enredada iniciativa de
voto mexicano en el extranjero. No escucharon a nadie y aprobaron una
iniciativa imposible de aplicar en la realidad.
Los senadores decidieron elaborar una nueva iniciativa, una
que permite a los mexicanos que viven en el extranjero, especialmente los que
viven en Estados Unidos, votar por correo.
Claro, antes tendrán que solicitar al IFE su registro en el
padrón especial de mexicanos en el extranjero.
La solicitud, por supuesto, será enviada por correo.
Una vez confirmado su registro, por correo, claro, podrán
obtener la forma para votar, hasta por internet, sugiere la modernista
iniciativa de la senadora priísta Silvia Hernández.
El sentido común nos dice, Joaquín, que para elaborar y
aprobar esta iniciativa los senadores debieron consultar con la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes, y que están seguros de que el servicio de correos
puede manejar varios millones de cartas certificadas en el lapso de unas pocas
semanas.
Pero si no consultaron, Joaquín, se corre el riesgo de que el
manejo por correo certificado de varios millones de votos se convierta en una
pesadilla, cartas que no llegaron, registros falsos y manipulación en el conteo
de votos.
Nos haría regresas a los problemas de credibilidad en las
elecciones, problemas que hace 10 años superamos.
Y esos problemas de credibilidad convertirían las elecciones
de 2006 en un desastre.
|