|
Aquella carta del embajador de Estados Unidos Tony Garza, en
la que denunciaba la violencia en las ciudades mexicanas de la frontera norte
como amenaza para sus compatriotas, fue el principio de una serie de declaraciones.
Desde entonces han hablado el director de la CIA, el director
del FBI, varios senadores y representantes y se han publicado muchos artículos
que denuncian la amenaza que representa para la seguridad de Estados Unidos la
porosidad de la frontera mexico-norteamericana.
Se veía venir, Enrique, porque si bien es cierto que el
Presidente George Bush quiere conseguir que su Congreso le apruebe un programa
de trabajadores temporales, tiene otras batallas con su Congreso y no quiere
que las exigencias y declaraciones irreflexivas del gobierno mexicano le creen
demasiado ruido en el Capitolio.
Así, mañana, la entrevista del Presidente Fox y el Primer
Ministro canadiense Paul Martin con George Bush, tendrá como temas centrales la
seguridad y el comercio.
Hasta el título de acuerdo para la prosperidad ya lo acordaron
Estados Unidos y Canadá.
Así, determinada la agenda del encuentro trilateral, poco
tiempo habrá para escuchar y menos para las quejas mexicanas, quejas por
declaraciones y acciones de funcionarios de Estados Unidos.
Se nos olvida que desde el atentado del 11 de septiembre de
2001 los norteamericanos no tienen otra prioridad que la seguridad, claro sin
descuidar el comercio.
Y otra vez, como tantas veces, México volverá de una reunión
internacional con las manos vacías.
El precio que pagamos por incrementar la dependencia.
|