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En el Senado se aprobó en Comisiones el dictamen que reforma la
Constitución para permitir la reelección de diputados y senadores.
Falta que lo apruebe el pleno.
Todos los expertos opinan que la reelección de los legisladores
permitirá que los ciudadanos puedan premiar o castigar a quienes no cumplan con
su tarea legislativa.
Nos dicen que ya no estarán tan atados a la disciplina de sus
partidos, sino al voto de los ciudadanos, que serán quienes decidirán quienes
se reelige o no.
Lo que no parecen dispuestos a corregir es esa barbaridad
constitucional que significa la existencia de senadores plurinominales.
El Senado se creó para que todos los Estados de la República
tuvieran una representación igual. Así se buscó compensar la representación en
la Cámara de Diputados, donde los Estados que tienen más población tienen más
diputados.
Se rompió el equilibrio de la representación que debe
significar la existencia del Senado. Y dicho sea de paso, los senadores
plurinominales no le rinden cuentas a nadie que nos sean sus partidos.
Como sea, si se aprueba la reelección se habrá dado el primer
paso, falta la aprobación de la cámara de diputados y luego la de las
legislaturas de 16 Estados de la República.
Insisto, Joaquín, es bueno que los legisladores tengan que
rendir cuentas a los electores de sus distritos, pero habrá que tener cuidado,
porque con frecuencia hay que legislar responsablemente.
Y podremos encontrarnos con que aprobarán sólo lo que sea
popular, no lo que necesita la Nación.
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