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Ayer, Joaquín, fuimos testigos de la discusión que en tu
espacio tuvieron la señora María de los Ángeles Moreno y el señor Cuauhtémoc
Gutiérrez.
Aunque los hechos de violencia ocurridos durante en fin de
semana en la reunión del Consejo Político del PRI en el Distrito Federal son
censurables, la discusión de ayer vino a mostrar que el PRI, a pesar de lo que
ellos creen, y de lo que digan algunas encuestas, corre el riesgo no sólo de no
recuperar la Presidencia de la República, sino también de fracturarse y empezar
su gradual desaparición.
En lo personal, Joaquín, me pareció absurdo que los priístas
estén en pie de guerra disputándose el control de su partido en el Distrito
Federal. Desde 1996, cuando las ambiciones se desbordaron casi con los mismos
protagonistas del debate de ayer, el PRI del Distrito Federal se empezó a
disolver, Joaquín. Ahora, en 2004, casi toda su clientela electoral se las
arrebató López Obrador.
¿Si aquí, donde el PRI se hizo polvo, pelean con esa ferocidad
por los despojos, Joaquín, cómo pelearan cuando llegue el momento de escoger al
candidato a la Presidencia?
Así como hundieron los madracistas los acuerdos de los
gobernadores priístas en la Convención Nacional Hacendaria, así como el
canibalismo se desató en el DF, así pueden destrozarse entre por la candidatura
presidencial.
Después de escuchar la discusión de ayer en tu espacio,
Joaquín, uno no puede menos que llegar a la conclusión de que los priístas,
definitivamente, no tienen remedio...
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