|
Como resultado del foro de gobernabilidad organizado por la
UNAM y la Cámara de Diputados, se han suscitado innumerables reacciones,
particularmente reacciones que promueven las propuestas ambiciosas que en ese
foro se hicieron.
Son propuestas que sugieren hacerle cambios radicales al
sistema político, Joaquín, pero que también, hay que decirlo, muchas de ellas
no toman en cuenta la realidad.
Quieren hacer innumerables cambios constitucionales, Joaquín,
suponiendo que todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso se
pondrán de acuerdo.
Eso, en el mejor de los casos, es un sueño guajiro, Joaquín.
Todos estamos de acuerdo en la necesidad de cambios que
fortalezcan nuestra democracia, pero el desacuerdo está en cuántos cambios
hacer y en qué cambiar.
Es un desacuerdo que llega hasta las filas del gobierno del
Presidente Fox.
La semana pasada, el Presidente Fox volvió a advertir sobre
las prisas en hacer cambios. Al periodista Raúl Sánchez Carrillo, le dijo el
Presidente:
El problema no es el sistema, no nos apresuremos a decir
modifiquémoslo todo. El problema somos los que operamos el sistema. Es ahí
donde pueden estar las fallas.
Bueno, pues esto dijo el Presidente Fox, Joaquín.
Pero esta mañana el secretario de Gobernación Santiago Creel
tildó de conservadores a los que se niegan a aceptar cambios como la creación
de un jefe de gabinete.
Si ellos, los hombres en el gobierno, Joaquín, no se ponen de
acuerdo, ¿esperan que les creamos que tendrían el talento, la imaginación, el
valor y la imaginación que se necesitarían para una nueva Constitución?
Creo que no, Joaquín, creo que no.
|