|
Era mucho esperar, Joaquín. Ayer se decía en este tu espacio
que ojalá y el Presidente Fox fuera tratado con respeto durante la ceremonia
del informe. El presidente de la mesa directivo Manlio Fabio Beltrones si lo
trató con respeto.
Ah, Joaquín, pero los demás. La cabra tira al monte y los
diputados y senadores, al final del día, son como son. Gritaron, corearon,
interrumpieron y vociferaron. Se
comportaron como adolescentes montaraces, cerriles y cerreros, Joaquín.
En este caso sería algo así como adolescencia tardía.
En fin, muchos académicos, especialistas en cuestiones de
política y hasta políticos, Joaquín, nos dicen que el formato del informe ya se
agotó.
Uno de los argumentos es que ya tiene muchos años. Mal
argumento, Joaquín, los norteamericanos, de quienes el mundo ha copiado algunas
instituciones republicanas, llevan ya más de 200 años en que el Presidente se
presenta al Congreso cada año y no ha pasado nada.
No queremos aceptar la conclusión obvia: la culpa no es del formato
del informe presidencial, sino de los diputados y senadores que tenemos.
Y ya encajerados en la negación, le echamos la culpa a los
partidos por los diputados y senadores que escogen.
No queremos aceptar que esos diputados y senadores que ayer
estuvieron de pena ajena fueron elegidos por nosotros.
No es el formato de informe, Joaquín, somos nosotros los que,
cuando se trata de elegir a senadores y diputados, votamos como el borras, al
ahí se va, sin fijarnos ni en personas ni en nombres.
No nos asustemos, nosotros los elegimos. Mejor sería
comprometernos a que en la próxima elección votaremos con más cuidado.
Aunque sea para no pasar vergüenzas.
|