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Cada día arrecia más la confrontación entre el Presidente Fox
y Andrés Manuel López Obrador.
A veces, Joaquín, parece que los acontecimientos pueden
rebasar a los protagonistas, que la inercia de los acontecimientos puede
provocar un problema más serio.
La confrontación entre el Presidente Fox y Andrés Manuel López
Obrador amenaza, Joaquín, con salirse de cauce.
Por ahí rescaté hace unas semanas, una parábola contada por el
futurólogo norteamericano Herman Kahn que dice: “los dos adversarios se
encontraron para negociar en el campo de Camlan, cada uno al frente de sus
tropas. Ambos bandos estaban bien armados y sospechaban que sus contrarios
intentarían alguna estratagema... Las negociaciones marchaban bien entre los
dos adversarios, hasta que uno de los caballeros fue picado por una víbora y
desenvainó la espada para matar al reptil. Los dos bandos al ver una espada
desenvainada en el sitio de las negociaciones, se lanzaron unos sobre los
otros, la batalla fue salvaje, la matanza terrible...”
Las batallas improvisadas suelen ser las más sangrientas, las
más costosas, concluye Herman Kahn.
El riesgo de las confrontaciones actuales, de este diario
batallar unos contra otros, es que sin
quererlo pueda sobrevenir una crisis cuyos saldos nadie puede calcular, nadie
se atreve a calcular.
Los costos, como siempre, Joaquín, los pagará el ciudadano de
a pie.
El único que siempre paga el costo, no de sus errores, sino de
los errores, de las ambiciones y de las vanidades de los políticos y
funcionarios que se disputan el poder.
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