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Hoy, en la asamblea de la Concanaco en Guadalajara, el
Secretario de Gobernación Santiago Creel, Joaquín, hizo un recuento de la mala
situación en que recibieron al país.
Habló del autoritarismo del pasado y, por supuesto, de la paz
y la estabilidad política que ha traído el gobierno del Presidente Fox.
Sin embargo, el discurso del señor Creel, Joaquín, insiste en
que estamos todavía en transición, que la transición se inició el año 2000.
No comparto esa opinión.
La transición se inició hace ya más de 20 años, ha sido una
transición gradual, una paulatina evolución de las instituciones políticas.
En el año 2000 culminó esa transición hacia la democracia.
Es un ejercicio de miopía histórica, Joaquín, intentar ignorar
el significado de la alternancia en el poder.
Insisto que en el año
2000 culminó la transición a la democracia, Joaquín, porque ese año, por
primera vez en nuestra historia, un partido en el poder, entregó la Presidencia
de la República a la oposición. Y por primera vez en nuestra historia eso
ocurrió pacífica y ordenadamente.
El PRI fue relevado del poder por la fuerza de los votos, no
por la fuerza de los fusiles.
Y ese relevo fue posible porque en los años anteriores se
construyeron poco a poco las instituciones que fortalecieron la democracia,
fortalecieron el sistema de partido y permitieron que el Poder Judicial fuera
el árbitro inapelable de las disputas electorales.
Y la construcción de
esas instituciones esencialmente democráticas, Joaquín, ocurrió durante ese
pasado autoritario que tanto obsesiona al Secretario de Gobernación.
Es cierto, hay paz y
estabilidad política.
Pero se equivoca el
señor Secretario de Gobernación cuando asegura que eso empezó cuando ellos
llegaron al poder.
Eso, Joaquín, se llama
soberbia. Y la soberbia ciega hasta a los más inteligentes.
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