Comentario 16/Feb/04
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

 

cafepolitico.com>En la Radio>2004>Febrero 2004> Comentario 16/Feb/04


 

 Comentario de José Fonseca

 

Programa de López Dóriga en Radio Fórmula

 

 

16 de Febrero de 2004

     Queramos o no, Joaquín, el caso del asesinato de Luis Donaldo Colosio ha removido la memoria colectiva, ha provocado declaraciones y ha hecho que muchos de los personajes de 1994 nos cuenten lo que recuerden.

     Recuerdos, como se dijo en este espacio, Joaquín, recuerdos muy selectivos. Ya la memoria se acomodó a lo que les conviene. Sólo eso recuerdan.

     Se habla de la carta de Ernesto Zedillo a Colosio, pero también de la nota que escribió Marcelo Ebrard a Carlos Salinas.

     Sobre lo escrito en 1994, Joaquín, se puede opinar y especular.

     Pero nadie habla de lo que escribió Colosio.

     Luis Donaldo Colosio, Joaquín, solía llevar un diario, en cuyas páginas escribía las vivencias y reflexiones de todos los días, incluidos los días de la campaña.

     Cuando Miguel Montes se hizo cargo de la investigación del asesinato de Colosio, pidió el diario. La señora Diana Laura de Colosio se lo envió con Alfonso Durazo. En las oficinas de Miguel Montes se fotocopió el diario. Una vez hechas las fotocopias, Alfonso Durazo se lo llevó de nuevo a la señora Diana Laura.

     Es lo último que se supo de ese diario, Joaquín.

     Y es curioso que nadie lo recuerde. Como es curioso que nadie lo haya citado cuando se habla de lo que contiene el expediente de la investigación.

     Es posible que ese diario arrojara luz sobre el famoso entorno político, sobre la relación de Colosio con el Presidente Salinas, sobre su relación con Zedillo, sobre su relación con Manuel Camacho.

     Es posible que el contenido de ese diario al final de cuentas nos permitiría saber qué pensaba Colosio de sus colaboradores y de sus adversarios.

     Insisto, es curioso que nadie lo mencione, ni siquiera los sucesivos fiscales que estuvieron a cargo de la investigación del asesinato.

    Quizá porque en realidad son muchos, demasiados a quienes no les gustaría que se divulgara lo qué realmente pensaba de ellos Luis Donaldo Colosio.

     Y entre esos estarían no sólo los que fueron adversarios de Colosio, sino también algunos que fueron sus amigos.

     ¿Dónde quedaría el diario de Colosio, Joaquín?

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2004 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com