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Otra vez, Joaquín, haces camino al andar.
La señora Martha
Sahagún de Fox te aceptó que buscar la presidencia de la república forma parte
de su proyecto de vida, que no se ha descartado, que no es una decisión tomada
y respecto a la oposición de algunos panistas, Joaquín, dejó claro que no
tienen por qué forzarla a tomar una decisión hoy.
Noticia trascendente, sin duda, Joaquín, noticia que ha avivado la polémica
en torno a las aspiraciones presidenciales de la señora de Fox.
Y hubo reacciones, Joaquín.
La señora Marta Sahagún de Fox, Joaquín, a pesar del rechazo a su
candidatura en muchos medios y en ciertos sectores de la sociedad, cuenta con
mucha simpatía, más simpatía de la que se le quiere reconocer.
Pero tiene que reconocer que no hay precedente que la esposa del
Presidente en turno se lance como candidata en la siguiente elección
presidencial.
Sabe, sin duda, que esa candidatura tendrá mucho oposición. Una
oposición, Joaquín, que no sólo se debe a que sea mujer, porque ya lo dijo
algún antiguo político, cuando de candidaturas femeninas se trata, lo que debe
importar es la capacidad.
No comparto la opinión del jurista Diego Valadés, quien sostiene que la
candidatura de la señora de Fox violaría el espíritu del artículo 82
constitucional, el artículo que describe los requisitos que tiene que cubrir
quien quiera ser presidente de la República.
Es muy subjetivo eso de hablar del espíritu, Joaquín, pues el artículo
contiene requisitos que hoy por hoy cumple la señora de Fox.
El problema va más allá, Joaquín, porque no hay duda que la credibilidad
en la limpieza electoral es muy reciente. Y depende mucho de que la gente crea
que el Presidente de la República será imparcial en las elecciones.
Y la consolidación de nuestra democracia, Joaquín, depende, insisto, en
que la gente sepa que las elecciones son limpias, que no interfiere el Estado.
Esa credibilidad estaría en riesgo, porque difícilmente creerá
la gente que el Presidente Fox podría ser imparcial a una candidatura de su
esposa. Y se pondría en duda la limpieza electoral, lo cual sería un retroceso
para la democracia mexicana.
Ojalá y la señora de Fox haya tomado eso en cuenta. Ojalá, Joaquín,
ojalá.
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