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Debo
confesarles, Joaquín, a ti y a tu auditorio que no se me da eso de los números,
sobre todo cuando son los números de las estadísticas.
Es posible que por eso me confundieron las cifras que sobre el aumento
de la población dio anoche en tu noticiero el Instituto Nacional de
Población. Dicen que crecemos al 1.4
por ciento cada año. Aseguran que eso traducido significa que este 2004 nacerán
1 millón 400 mil nuevos mexicanos.
Se quejaba la señora del Instituto Nacional de Población de que aumenta
la demanda de escuelas, la demanda de salud. Y luego la otra complicación,
Joaquín, aumenta el número de eso que ahora llaman personas de la tercera edad.
Y no habrá dinero ni para pagarles pensiones ni para atender sus males. Un
problemón.
Si es un problemón, Joaquín, porque nos presumen en los informes
presidenciales que cada vez es mayor la expectativa de vida.
Las cifras proporcionadas anoche por el instituto nacional de población
nos dejan la impresión de que este 2004 seremos 1 millón 400 mil mexicanos más.
No entiendo como, porque si creemos que nacerán 1 millón 400 mil
mexicanos este año. ¿Acaso nadie morirá
en 2004?
Creo que la cifra de fallecimientos por todas las causas imaginables
anda alrededor de 750 mil u 800 mil cada año.
Si a un millón 400 mil le quitamos 800 mil, Joaquín, nos quedan 600 mil.
O sea, que al final del año seremos 600 mil mexicanos más.
Entonces, Joaquín, de donde sacan que el crecimiento poblacional será de
1.4 por ciento.
Como que nos quieren asustar. Según la información de los países ricos,
tienen tan pocos nacimientos que padecen escasez de mano de obra, porque la
importan.
Lo malo es que si vamos por el camino de pocos nacimientos, nosotros,
Joaquín, que no somos un país rico, pues ni siquiera eso podremos importar.
Pido tu indulgencia y la de tu auditorio, Joaquín, como dije al
principio eso de los números no se me da mucho.
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