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¿Cuál sería la historia de la semana, Joaquín?
Difícil decidirlo.
Destaca, por supuesto, el escándalo por la nómina del gobierno del
Distrito Federal, escándalo que ha venido a demostrarle a Andrés Manuel López
Obrador que no es tan indestructible como quería. No lo es cuando el juego
político se pone serio.
Está también la reacción de quienes aspiran a la candidatura
presidencial del PRI, pero que no han tenido el coraje político de Manuel Angel
Núñez para declararlo públicamente.
Está la reunión de la Conago, con sus discusiones interminables. O la
limpieza que ha empezado a hacer el Presidente Fox en su gobierno.
Tantas historias, Joaquín.
Pero como en esto de las noticias es cuestión de opiniones, Joaquín, en
lo personal me llamó la atención el suicidio de una pareja de ancianos. Me
llamó la atención y me conmovió.
Según la información, un matrimonio de ancianos decidió suicidarse. Un
pacto suicida de dos personas que habían vivido juntas más de 60 años.
Quien sabe, quizá estaba enfermo uno de ellos. Y el otro se horrorizó
ante la posibilidad de tener que vivir sólo los años que le quedaban de vida.
Nunca lo sabremos.
Creo en el valor de la vida, en el respeto irrestricto a la vida. No
creo que seamos dueños de nuestras vidas, al menos no como para cortarlas
cuando queramos.
Pero quién sabe que impulsa a alguien a privarse de la vida.
Quién puede presumir de conocer el pensamiento de un suicida.
Cuando ocurren estas cosas, Joaquín, se extraña en los medios impresos a
aquéllos que como tú tienen el don de escribir como les da la gana.
El pacto suicida de los dos ancianos, Joaquín, se quedó
esperando a alguien que escribiera sobre esa tragedia humana, sin escándalo,
con mucha compasión.
Creo que fue la historia de la semana.
Cuestión de enfoques.
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