A partir del lunes 17 de abril se reanudan lascampañas. Y el ambiente no ha mejorado, a pesar de la pausa pascual.
Sólo queda esperar que continúen las
descalificaciones, las recriminaciones y las polémicas fútiles. Son parte de
toda campaña electoral.
Hay una línea muy fina que separa la violencia verbal
de lo que suele ser lenguaje exagerado, espectacular y, con frecuencia
inexacto, de los discursos de campaña.
Entre los ciudadanos, a poco menos de 11 semanas de
las elecciones presidenciales, aún prevalece la indecisión, como lo muestran
las encuestas.
A ese casi un tercio del electorado apelarán los
candidatos presidenciales.
Es un electorado que, a pesar del maniqueísmo
partidista, suele ser más sofisticado y menos manipulable de lo que creen los
especialistas en política, o los políticos mismos.
Es un electorado que, inconscientemente, confía en la
razonable limpieza de las elecciones. Y, consecuentemente, votará por el
candidato presidencial cuyo discurso le haya convencido que ese voto conviene a
los intereses personales y familiares del elector, en primer lugar, y a su
entorno laboral y social en segundo.
Y las campañas negativas, tan exitosas con frecuencia,
lo único que le dicen al elector es por quién no votar.
Todos los candidatos habrían de recordar que todos y
cada uno de los votantes del próximo 2 de julio son adultos, no menores que
deban ser tutelados.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Sería de esperarse que López Obrador haya dedicado la
tregua de Semana Santa a hacer una evaluación fría y realista de su estrategia
y de sus tácticas.
A pesar de la negación, es un hecho que en el equipo
de campaña se ha percibido un cierto enfriamiento de la candidatura, aunque
todavía conserva ventaja.
Suena razonable que tantas voces -intelectuales,
académicos y técnicos de tantas especialidades-, defiendan el proyecto de López
Obrador.
Mas tendrán que darse cuenta que el electorado votará
por él, no por los dueños de las voces.
En los siguientes 77 días que faltan para la elección,
López Obrador tendrá que emplearse a fondo en su tarea de atraer votantes,
porque de eso se trata una campaña: de atraer a los votantes.
Todo lo demás es paja.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Todavía, a principios de la Semana Mayor, Felipe
Calderón mostraba un talante retador, desafiante.
Es una táctica que podría redituarle, pero sólo en el
fortalecimiento de la voluntad de aquellos que son militantes o simpatizantes
del Partido Acción Nacional.
Su campaña mediática tendrá que atraer a los famosos
indecisos, a todos aquellos sin partido que hace seis años decidieron con su
“voto útil” llevar a Fox a la Presidencia.
Insistirá en los rasgos negativos de sus adversarios,
pero tiene que precaverse, porque lo único que puede conseguir es decirles a
los votantes por quién no votar.
Un exceso de retórica negativa podrá desgastar a López
Obrador, pero a la larga también desgastará a Calderón.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Con muchas dificultades, porque el priísmo se ha
vuelto rijoso, logró el PRI la aprobación de sus listas de candidatos a
diputados y senadores. Falta solamente la lista de candidatos a diputaciones
plurinominales.
Tienen dos semanas para aprobarlas y registrarlas, lo
cual le augura al candidato presidencial un período de intranquilidad, un
período que exigirá de toda su disciplina personal para ponerle al mal tiempo
buena cara.
Como sea, la reanudación de las actividades de campaña
le ofrece a Madrazo Pintado la oportunidad de ser una voz que convoque a la
serenidad a sus dos adversarios rijosos.
A nadie le conviene más que sigan peleando López
Obrador y Calderón Hinojosa.
Si mantiene el discurso de propuestas y elude las
descalificaciones, pese a todo, su candidatura tendrá más posibilidades.
ROBERTO
CAMPA CIFRIÁN
Con las listas de diputados y senadores de Nueva
Alianza la campaña de Roberto Campa será razonablemente apuntalada.
Ya no andará tan solo en su campaña. Tendrá respaldo
de la fracción del SNTE destinada a apoyarle.
Y, ahora sí, podría aspirar a mantener el registro de
Nueva Alianza, su tarea fundamental.
PATRICIA
MERCADO CASTRO
Lo que resiste, apoya, decía Reyes Heroles. A Patricia
Mercado le ha beneficiado de alguna manera la guerra de guerrillas organizada
por el doctor Simi y sus aliados en Alternativa.
No obstante, sus actos de campaña siguen siendo actos
cerrados, diálogos con unos cuantos y prácticamente no hay mítines.
Eso hace pensar que a la hora de contar los votos
podría quedarse otra vez en la orilla, a pesar de lo que dicen algunas
encuestas.