Las encuestas, un ejercicio de medición de tendencias
electorales, sujeta a las humanas fallas del diseño de su metodología, se han
convertido en el centro del debate y han provocado más violencia verbal, al
mostrar una sensible reducción de la ventaja del puntero de la contienda
presidencial.
Al parecer, pocos toman en cuenta el gran número de
votantes potenciales indecisos. Unos indecisos acerca de cómo votarán. Otros
indecisos sobre ir a votar.
En esa franja de indecisos, los que la encuestadora
María de las Heras llama “los switchers”, podría estar la definición de la
elección presidencial.
Existe un estudio sobre lo ocurrido en la elección
presidencial de 2000 que muestra que, a última hora, entre 24 y 48 horas antes
de las elecciones, un sector de votantes decidió votar por Vicente Fox. Se ha
cuantificado a dicho sector como algo así como dos millones de personas.
Ahora con una explícita confusión entre tantos
votantes el fenómeno podría repetirse.
Esas, empero, son circunstancias coyunturales. Lo
trascendente será que todos los protagonistas, más allá de sus excesos
discursivos, reconozcan que entraron a la competencia electoral con pleno
conocimiento de las reglas vigentes, las mismas de hace seis años. Y, por lo
tanto, se comprometan a respetarlas.
Sólo así se garantizará la tranquilidad de la
República y el respeto irrestricto a la voluntad de los electores.
El receso forzado de Semana Santa servirá para que los
partidos terminen de resolver sus candidaturas a diputados y senadores,
particularmente el PRI, donde la orfandad ha causado estragos.
Y, como se ha dicho en este espacio cibernético, será
entonces cuando empezará la tercera etapa de la campaña presidencial, la etapa
definitiva.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Sería insensato
para López Obrador reconocer que ha cometido errores que le hicieron perder una
parte importante de la ventaja que llevaba; pero una cosa es el discurso y otra
muy distinta los ajustes que hará a su campaña para la tercera etapa.
Aunque, como también ya se dijo aquí, en los medios se
seguirá magnificando el discurso agresivo de los mítines locales, la táctica se
concentrará en mensajes más moderados, para atraer a un electorado distinto,
más allá de las filas perredistas.
Es lógica la táctica, porque quien acude a la plaza no
va para que lo aburran, sino a emocionarse, y sólo el discurso agresivo
emociona.
Pero el público masivo de los medios de comunicación
tiene que ser tranquilizado, porque sólo así podrá López Obrador contrarrestar
la campaña negativa en contra suya.
La dificultad estará en conciliar la estrategia
diseñada por sus estrategas y la tendencia instintiva del candidato a la pelea.
De esa conciliación depende el triunfo.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
El éxito de los spots contra López Obrador ha tenido
dos efectos para la candidatura de Calderón:
1.- Le devolvió el ánimo al panismo y le ha inyectado
un nuevo entusiasmo a su campaña.
2.- A los ojos de la opinión pública el candidato
panista está en la pelea por la Presidencia.
Con su habitual discreción, el panismo está
resolviendo sus candidaturas a diputados y senadores, aunque algunas de ellas
le harán blanco de ataques, porque hay designaciones que tienen el objetivo de
proteger con el fuero a personalidades foxistas, algunas de ellas involucradas
en escándalos.
A pesar de todo, su reto sigue siendo cómo convencer
al Presidente Fox que sólo machaque en sus discursos los éxitos de su gobierno
y evite atacar a los adversarios de Calderón, para que no interfiera con la
estrategia de campaña.
El reto para el panismo tiene varias facetas.
Una de ellas es buscar atraer a todos los que de
alguna manera se han beneficiado de la estabilidad económica, convencerlos que
se han beneficiado y convencerlos que vayan a votar por Calderón.
Reconocer que sólo el éxito de los programas sociales
del gobierno federal puede atraerle votos en el sector menos favorecido de la
sociedad.
Pero sobre todo, atraer al electorado joven, el cual
puede ser la clave de su triunfo.
El problema es que no han encontrado la táctica que
les permita resistir la desinformación a que está sometido dicho sector.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Si se le cree a las encuestas, Madrazo ha resistido
los daños causados por los escándalos de otros. Sin embargo, todavía está por
verse si consigue impedir que el sangrado por goteo a que ha estado sometida la
estructura del PRI se convierta en hemorragia.
Es, sin duda, el candidato que enfrenta más
obstáculos, porque aunque se desahogue la designación de candidatos a diputados
y senadores, Madrazo seguirá durmiendo con el enemigo.
La mayoría de los priístas, refiriéndonos a quienes
ocupan o han ocupado alguna posición, parecen no darse cuenta que está en juego
la supervivencia del partido.
Se equivocan los gobernadores priístas que creen que
una derrota del PRI no significaría un cambio radical en la autonomía actual
que disfrutan.
Se equivocan los líderes de organizaciones priístas
que creen que una derrota en la elección presidencial no significará un
eventual deterioro de sus organizaciones, las cuales serían cooptadas por el
triunfador en la elección.
Para Madrazo su peor error ha sido comportarse como se
comportaban los Presidentes priístas. Necesita al partido. Y, paradójicamente,
a estas alturas de la contienda electoral, aunque no lo reconozcan, los
priístas necesitan a Madrazo. No tienen a nadie más.
El reto será impedir que las posibilidades del PRI se
consuman en la hoguera de vanidades en que los priístas han convertido al
partido.
ROBERTO
CAMPA CIFRIAN
Las encuestas todavía no reflejan los efectos que
tendrá la designación de candidatos a diputados y senadores del Partido Nueva
Alianza.
Dichas designaciones fortalecerán la candidatura de
Campa, al menos lo suficiente como para que, pese a lo que dicen las encuestas,
sean realmente serias las posibilidades de que el PANAL retenga el registro y
se cree una faceta más del poder del magisterio agrupado en el SNTE.
No obstante, en el SNTE saben que la retención de
dicho poder no depende sólo de las posiciones que ganen, sino también de quién
sea el ganador de la elección.
PATRICIA
MERCADO CASTRO
Las encuestas la muestran con un 3 por ciento de
votación. Sin embargo, conforme termine el reacomodo de fuerzas, muchas de las
tendencias podrían correrse a otras fuerzas políticas.
El reto de la señora Mercado es convencer a las
minorías que un voto por ella no es un voto desperdiciado.
Si prospera en la izquierda la hipótesis del voto
útil, la más perjudicada será la candidatura de Patricia Mercado.