Poco ha variado la campaña por la Presidencia de la
República, forzada a seguir con giras y mítines, mientras los partidos
resuelven de una u otra forma sus conflictos por las candidaturas de diputados
y senadores.
Muchos se quejan que las campañas “no levantan”. Igual
decían hace seis años.
Otros están impresionados con las ventajas de las
encuestas. Revisen las de hace seis años.
La premisa de este espacio cibernético es que, no
importa que lo digan las encuestas que se multiplican como hongos después de
las lluvias, la campaña por la Presidencia de la República empezará en verdad
hasta después de Semana Santa cuando, para bien o para mal, todos los partidos
ya tengan sus candidatos a senadores y diputados.
A partir de entonces, tendrán once semanas para que en
las campañas presidenciales empiecen a operar los factores locales, el
constante machacar de los candidatos al Congreso de la Unión.
Será hasta las encuestas de mayo cuando se perciba
alguna tendencia que podría ser definitiva.
Y aún así, estará ese 51 por ciento del electorado que
está indeciso o que no ha decidido siquiera si va a votar.
Ahí podría decidirse la Presidencia.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Ha sido una semana difícil para Andrés Manuel López Obrador.
Ha avanzado en la cooptación de políticos priístas y
panistas, ha conseguido el alineamiento de más medios y comunicadores a su
causa, y con ello ha fortalecido su estrategia de crear la percepción del “ya
ganamos”.
Aún no se perciben efectos negativos por la imposición
de candidatos “externos” al Congreso; pero el “ya ganamos” podría alentar un
abstencionismo que significaría la clave de la elección.
No obstante, el exabrupto de llamar “chachalaca” al
Presidente de México le ha causado más daño del que aceptan en el PRD.
Y la vinculación del exabrupto de Hugo Chávez con el
exabrupto de López Obrador en un spot panista ha conseguido agudizar el
malestar que en un amplio sector de la población causó lo del “cállate,
chachalaca”, propinado al Presidente Fox.
A sabiendas de que cuando mejor se desempeña el
candidato López Obrador es en la confrontación, el equipo de campaña tendrá que
revisar las tácticas, porque ya se acercan las semanas en que un error mayor
puede costarles el triunfo.
Y lo de “cállate, chachalaca” fue un error mayor, y
quizá el peor cometido por López Obrador en los últimos dos años.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Arrinconado por el esfuerzo presidencial para crear en
el Congreso una red de protección, Felipe Calderón sólo ha podido seguir con su
agenda de campaña en eventos en los que aún se percibe la falta de una
estrategia para ir más allá del panismo en busca de votantes.
Ni siquiera han podido ponerse de acuerdo el CEN del
PAN y el equipo de campaña en el spot que vincula a Chávez con López Obrador.
El desacuerdo público por la autoría del cuestionado spot ha demostrado una vez
más la descoordinación.
Esa descoordinación y la terquedad en sólo arroparse
en el panismo para los eventos de la campaña, hacen suponer que los votos que
le conceden las encuestas a Felipe Calderón podrían ser el tope.
Algunos encuestadores dicen que ese tope es de 10
millones de votos.
Pues tendrá el candidato presidencial del PAN que
obtener cuando menos cuatro o cinco millones de votos más con una estrategia que
apele más a la población no panista.
Claro, si quiere ganar la Presidencia.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Persistirán los conflictos internos del PRI en tanto
no estén resueltas definitivamente las listas de candidatos a diputados y
senadores. En tanto eso ocurre, la candidatura de Roberto Madrazo sufrirá las
consecuencias de los chantajes de los grupos priístas que exigen su cuota de
candidaturas, como en el pasado.
Tendrá el CEN del PRI que mantener sus negociaciones
con los gobernadores priístas y con los líderes de los grupos en las entidades
gobernadas por el PAN y el PRD.
Y seguirá sufriendo las presiones de tantos analistas
que ya decidieron quién va a ganar y no quieren quedarse sin subirse al tren de
aquél que perciben como triunfador. Y no sólo las presiones, sino los ataques
encubiertos en artículos de opinión, en comentarios adversos y tesis
denigratorias.
Antes de mayo tendrá Roberto Madrazo que enfrentar el
antipriísmo congénito de muchos grupos de las élites de la República.
Es, pues, el candidato que enfrenta mayores
obstáculos.
No obstante, a pesar de todo lo anterior, Madrazo sabe
que existe una reserva de casi cinco millones de votantes que han sufragado por
el PRI en los últimos tres años. A ellos apelará e intentará con eso remontar
la actual desventaja.
Su mayor desventaja, la de imagen, puede ser
coyunturalmente hasta una ventaja, pues ya no se puede decir de Madrazo más de
lo que se ha dicho en los últimos doce meses.
ROBERTO
CAMPA CIFRIAN
A pesar de las encuestas, Roberto Campa sabe que una
movilización modesta del magisterio del SNTE bastará para obtener el registro.
Ya no aspira a más, pues la formidable estructura del
SNTE tiene muchas otras tareas por cumplir en materia de política electoral.
Hay compromisos regionales y locales que deben
cumplirse, pues en el cumplimiento de dichos compromisos radica la fortaleza
del sindicato encabezado por la profesora Elba Esther Gordillo, quien ha
atenuado sus ataques a Madrazo, más ocupada en tejer una red de alianzas que,
gane quien gane, le permita resistir las ofensivas de sus adversarios.
PATRICIA
MERCADO CASTRO
Sigue la señora Mercado en caída libre.
La persistente y terca ofensiva del doctor Simi han
debilitado las posibilidades de siquiera retener el registro.
Además, se ha equivocado en el discurso, pues como se
advirtió en entregas anteriores, apela a las minorías. Y la realidad es que
muchas de las agrupaciones de las minorías empiezan a vincularse con la
candidatura de López Obrador, en busca de posiciones que les permitan avanzar en
sus disímbolas agendas.