El proceso electoral, propiamente dicho, está a pocos
días de terminar, cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación declare la validez de las elecciones y haga la declaratoria de
Presidente Electo.
El próximo jueves vence el plazo legal y
constitucional para que el tribunal resuelva todas las impugnaciones a la
elección presidencial.
Se especula que no necesita esperar al 31 de agosto
para dar a conocer su fallo sobre las impugnaciones. Y que tampoco tiene que
esperar a que venza el plazo legal y constitucional del 6 de septiembre para la
declaración de Presidente Electo.
Quizá sólo sean buenos deseos, porque adelantar los
tiempos destensaría el clima político. Mas no puede olvidarse que adelantarlos
también puede tensarlo aún más.
De cualquier manera, difícilmente se conseguirá
apaciguar a la Coalición por el Bien de Todos.
No hay indicios de que el tribunal electoral vaya a
dar ningún fallo distinto a la validez de las elecciones y la proclamación de
Presidente Electo, con lo cual se abre otra etapa en la que, el aparentemente
resuelto proceso electoral, podría seguir persiguiendo al Ejecutivo y al
Presidente Electo.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
A pesar de las críticas, Andrés Manuel López Obrador se
siente muy cómodo con el rol al cual le condenaron los resultados electorales
del pasado 2 de julio.
Ya no tiene las limitaciones que impone una campaña
electoral, durante la cual se tiene que cuidar el lenguaje, no ofender a los
electores, cuyo voto se necesita.
Por eso su discurso es crecientemente desafiante,
provocador y con frecuencia insultante, contra todos aquellos que considera sus
adversarios.
Sin limitaciones, ahora puede decirle a los
periodistas y a los medios de comunicación lo que siempre ha pensado de ellos,
porque se necesita ser muy ingenuo para suponer que los puntos de vista
expresados a diario contra periodistas y medios son apenas una actitud
resultante de la derrota electoral.
La interrogante es el rumbo que tomará su movimiento.
Es posible que una vez proclamado “presidente
legítimo”, decida aprovechar la conversión de las redes ciudadanas en células
de la “convención democrática”.
Tiene un amplio margen de maniobra, porque por ahora
ninguno de los líderes del PRD se atreve a desafiar su voluntad, no mientras no
se desgaste.
El problema es que muchos de los de su primer círculo
no tienen a dónde ir, como no sea acompañar a López Obrador en la aventura de
crear un movimiento social tan poderoso que sea capaz de desestabilizar a la
Nación.
Ese sería el objetivo, ese es el riesgo institucional
de la República, pero también el riesgo de que, como a los leones viejos, en
medio del desencanto y la confusión surja un león joven que lo reemplace.
Como sea, a corto plazo la figura de López Obrador
será como una sombra que oscurecerá la gestión del próximo gobierno.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Salvo algún arrebato del Tribunal Federal Electoral,
es muy probable que Felipe Calderón Hinojosa sea proclamado en los próximo días
como Presidente Electo.
Y empezará para Calderón una etapa crucial.
1.- Tiene que coordinarse con el Presidente Fox, para
que el actual Ejecutivo no actúe sólo para proteger su imagen y le herede más
problemas. Y exigir que le deje manejar la etapa de transición de gobierno bajo
sus propias reglas.
2.- Tiene que controlar poco a poco a los grupos del
PAN, por ahora tan distantes algunos de ellos. Esa tarea será más fácil cuando
asuma la Presidencia, porque bastará que utilice el poder presidencial de
premiar y castigar para mantener en orden a los panistas.
3.- Debe integrar equipos de transición capaces y
eficaces, que le permitan disponer de diagnósticos realistas sobre la situación
y los problemas de cada área del gobierno.
4.- Sus equipos de transición deben preparar programas
que puedan operar tan pronto tomen posesión. Y, sobre todo, desechar muchas de
sus ideas preconcebidas desde la campaña. El resultado y el conflicto
electorales les cambiaron el escenario.
6.- Elaborar una estrategia que les permita confrontar
al movimiento político de López Obrador.
En suma, si como todo indica Felipe Calderón es
proclamado Presidente Electo, tiene que comportarse presidencial, y olvidarse
de discursos partidistas.