El próximo martes se cancela toda la publicidad
gubernamental, con lo cual para los candidatos se vuelve crucial emprender una
campaña mediática de altísima intensidad, porque ya sólo quedan 42 días -6
semanas- para las elecciones del 2 de julio.
Esa circunstancia hará todavía más negativos los
mensajes de campaña. Las presuntas denuncias al IFE por esos mensajes de uno y
otro lado son, muchas veces, sólo gestos simbólicos, espectaculares, para que
las mismas denuncias sirvan para descalificar al adversario.
Según Roy Campos, de Consulta Mitofsky, el universo de
indecisos constituye una formación amorfa de 8 millones de votantes.
Y, además de descalificaciones del adversario, las
campañas buscarán atraer a esos votantes, pues son la clave del triunfo o la
derrota.
Las acusaciones al Presidente Fox de apoyar a Calderón
se compensan con las acciones de gobernadores de todos los signos partidistas
que, de una u otra manera, actúan a favor de sus partidos.
Como sea, quizá ha llegado la hora para que el
Presidente, aunque tardíamente, asuma su rol de neutralidad, porque se arriesga
a una llamada enérgica de atención del IFE, no necesariamente una sanción
legal, pero si una moral, lo cual, en el último tramo electoral, podría ser
crucial.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Hay muchos signos de que en el PRD, pero sobre todo en
el equipo de campaña de López Obrador, a muchos les ha entrado el pánico.
En esta semana tuvo el candidato presidencial marchas
y contramarchas. Lo mismo ataca al Presidente Fox, que le pide una cita.
La campaña de López Obrador resiente los efectos de la
campaña negativa del PAN.
Al menos pareciera que pasa a la ofensiva, con
resultados difíciles de medir todavía.
Por ahora, para López Obrador, consciente de que ya no
es el puntero, el objetivo es dar un golpe espectacular en el debate del 6 de
junio.
Y quizá fue un error aferrarse a debatir tan cerca de
la elección, porque ya se acorta mucho el tiempo para corregir.
Como sea, López Obrador parece estar en la pelea,
aunque el margen de maniobra se ha reducido.
Y, para bien o para mal, ese margen de maniobra está
en los medios.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Ya sabe Felipe Calderón que su ventaja en las
encuestas le ha convertido en el adversario a vencer.
Mantiene su dinámica publicitaria, intensa, agresiva y
negativa, lo cual hasta ahora le ha redituado.
No obstante, es vulnerable a cualquier error que
cometa el Presidente Fox, quien sigue en su ruta de no compartir los aciertos,
pero sí los errores.
El acoso a que será sometido en las siguientes semanas
le obligará a intensificar el tono agresivo de su campaña.
Como nunca, estarán a prueba el temple y autocontrol
de Calderón, pues es innegable que sus adversarios no le darán un momento de
reposo.
A la cabeza de las preferencias, cualquiera que sea su
ventaja, Calderón, menos que nadie, no tiene ya tiempo para cometer errores.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Para Roberto Madrazo es aún más crucial el debate del
próximo 6 de junio, pues de la percepción que deje y de su estrategia para
manejar la campaña mediática del posdebate dependerán sus posibilidades de
repuntar.
Sigue la apuesta a la infraestructura priísta, la cual
tiene poco de haberse puesto en movimiento. Hay signos esperanzadores en
algunas entidades del norte, pero falta mucho para que consiga Madrazo
conseguir la percepción de que el PRI pasa por un momento decisivo en su
historia.
¿Cómo combatir el desánimo que entre el priísmo
siembra la guerra de desinformación alentada por algunos medios y muchos
académicos y periodistas con influencia en la opinión pública?
En la respuesta a esa pregunta podría estar la clave
del futuro, no de Roberto Madrazo, sino hasta de la supervivencia del PRI.