A pesar de los matices de porcentajes y metodología,
todas las encuestas muestran ya que Felipe Calderón ha empatado a Andrés Manuel
López Obrador.
Esa circunstancia ha modificado temporalmente la
ecuación electoral porque, en las ocho semanas que faltan para las elecciones,
esa modificación, para que sea temporal, exigirá de cambios de estrategias de
campaña.
Y, no importa lo que se diga, en el corto tiempo que
falta para el 2 de julio, la única forma de lograr que haya estrategias que
vuelvan a modificar la ecuación electoral es la utilización intensiva de los
medios masivos de comunicación, sea mediante spots, mediante entrevistas,
mediante declaraciones.
Y, de pronto, se ha convertido en algo crucial el
debate del próximo 6 de junio.
De cómo sea capitalizado, antes, durante y después del
día 6, dependerá la ecuación electoral del 2 de julio.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Durante 20 meses Andrés Manuel López Obrador pareció
conducir por nota su campaña, con una estrategia clara y tácticas flexibles.
De pronto, confiados en no haber perdido el primer
lugar en preferencias durante todo ese lapso, empezaron a cometer errores.
Y, por la forma centralizada en que maneja su campaña,
los errores bien pueden atribuírsele a él, aunque también a la falta de
franqueza de su equipo cercano.
Como se advirtió la semana pasada (Ver Cambio de
Guardia del 30 de abril) su reacción a lo cerrado que se ha vuelto su competencia
con Calderón ha sido errática.
Hasta ahora su estrategia es puramente defensiva; pero
necesita pasar a la ofensiva, porque ya es nula su ventaja.
Ha llegado el momento de pasar a la ofensiva contra
Calderón y contra el régimen del Presidente Fox.
Y sólo puede hacerlo a través de los medios masivos de
comunicación. Sus explicaciones han sido débiles.
Además tiene el problema adicional que le plantea la
violencia de Atenco.
Ha sido muy lento en reaccionar el equipo de campaña,
porque han reaccionado con las emociones, no con la cabeza.
Para Andrés Manuel López Obrador, es urgente intentar
de inmediato una inteligente y bien calculada desvinculación de los grupos
marginales que estarán tan activos esta semana.
Sería una locura que a los retos que enfrentará en las
siguientes ocho semanas, le sumara tener que luchar con el mote de violento
que, con singular entusiasmo, ya reviven para el PRD sus adversarios.
Debe deslindarse de la violencia, para detener la
sangría de votantes potenciales que significaría no hacerlo.
Y debe hacer enérgica campaña mediática, para atraer a
los votantes que todavía le faltan para ganar.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Las encuestas que mostraron a Felipe Calderón en
cerrada competencia con López Obrador han entusiasmado al panismo.
Y, para bien o para mal, le han impreso más dinamismo
a los pronunciamientos del Presidente Fox, que aún sesgados, significan una
activa campaña a favor del candidato panista.
Ese es un hecho con el que Calderón tiene que dejar
que líen Los Pinos y el CEN del PAN.
Tiene, por supuesto, que mantener el entusiasmo y la
convicción de ganar; pero eso no puede dejarse traducir en errores como el
cometido con la reunión de la Secretaria de Sedesol Ana Teresa Aranda y
Margarita Zavala, la esposa del candidato presidencial del PAN. Y en casa del
candidato.
Ese tipo de reuniones, si se creen necesarias, pueden
organizarse de una manera más discreta, menos ostentosa, vamos, de una manera
más inteligente.
A pesar de que por ahora está Calderón en cerrada
competencia, sabe que él será el blanco de los ataques, precisamente por el
lugar que ocupa en las preferencias. De pronto, ya no es López Obrador el
candidato a vencer, sino el panista. Al menos, insistimos, por ahora.
Es un error vincular a López Obrador con Atenco, al
menos hacerlo sin tener evidencias de ello.
Es un error porque, si de veras quieren López Obrador
y el PRD, pueden hacer quedar a Calderón como mentiroso.
Pero es un error más grave aún porque, como se dijo en
nuestra columna “Con el Café”, está convirtiendo en actores y protagonistas del
proceso electoral a grupos que, como los atenquenses, el EZLN y otros grupos
guerrilleros y sus afines civiles, constituyen sólo formaciones que están al
margen de la política institucional.
Y puede resultar que, cuando se invoca todos los días
a los fantasmas, éstos aparecen.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Atrapado en el tercer sitio de las preferencias de las
encuestas, porque ciertamente no se ha desplomado (pero tampoco avanza),
Roberto Madrazo ha empezado a ser más crítico con el gobierno del Presidente
Fox.
Ha identificado que ése es su adversario: el
Presidente Fox y su obra, con todos sus aciertos, pero sobre todo, con todos
sus errores y omisiones.
Igual que sus adversarios, no ha encontrado la frase,
el mensaje central que se fije en la mente de los votantes. No ha encontrado
algo semejante al “hoy, hoy, hoy” de Fox.
Su único recurso es enfocar toda su estrategia hacia
las debilidades del régimen de Fox.
Y quizá la debilidad del régimen foxista no explotada
bien a bien es la inseguridad pública.
Es un tema en el cual el régimen no ha conseguido
alcanzar ni sus metas más modestas.
A Madrazo se le acaba el tiempo, tiene que capitalizar
las movilizaciones de los mítines y reuniones privadas con una campaña de
medios agresiva.
Y asegurarse que todos los candidatos a diputados y
senadores manejan el mismo discurso agresivo...
Su única ventaja es ser el candidato que no tiene nada
que perder y todo por ganar.
Y, bien aprovechada, puede ser una ventaja decisiva.