A 16 semanas de las elecciones, el tono de las
campañas presidenciales se hace más estridente, aunque con poca sustancia.
En la semana que termina se multiplicaron los insultos
y las provocaciones.
Se trata de una manera de atraer la atención de la
opinión pública, pero también de distraerla, porque en los tres grandes
partidos nacionales aún no se resuelven las pugnas internas desatadas por la
designación de candidatos a senadores y diputados.
Una vez resueltas, se pondrán en marcha las
estructuras de los tres grandes partidos para atraer el voto ciudadano.
Juzgamos como una apreciación errónea que lo mostrado
por las encuestas al término de la Semana Santa podría ser la definición de las
elecciones.
Será hasta después de esa semana cuando empezará la
verdadera lucha.
Lo ocurrido de enero 19 a la fecha son forcejeos,
tanteos y prueba de estrategias, medición de respuesta a los discursos y la
incesante búsqueda de un mensaje central.
Así como hay una cifra de votantes indecisos que según
algunos encuestadores supera los 10 millones de personas, hay grupos de la
sociedad que no han definido cómo alinearse.
Dónde se empieza a percibir una clara alineación es en
los medios de comunicación. Cada día son más los que se definen.
Y es curioso, salvo excepciones, la mayoría le oculta
a sus lectores, televidentes o radioescuchas su partidismo.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
El candidato presidencial del PRD emplea una táctica
muy similar a la utilizada cuando enfrentaba el proceso del desafuero. Ahora
trabaja todos los días para crear la percepción de que su triunfo ya es
inevitable.
No obstante, sabe que todavía no tiene una ventaja
consolidada, que muchos de quienes ahora dicen simpatizar con él pueden cambiar
el sentido de su voto, y en su equipo de campaña hay cierto nerviosismo.
Por ahora, sigue machacante con el discurso
provocador, coloquial, que le gana la simpatía de quienes le escucha. Sabe
manejar a la multitud.
El reto es que sus redes construyan una estructura lo
suficiente sólida y eficaz para traducir la simpatía en votos.
Ese es el reto.
Sus spots
muestran una imagen distinta al orador de los mítines, pues intentan mostrar una
imagen más conservadora, distinta a la del luchador social.
Es una estrategia que intenta atraer a tantos sectores
ajenos al PRD, y hasta ajenos a la izquierda, donde cuenta con cierta simpatía,
pero no tiene seguro el voto.
No obstante, su equipo tiene que ser más cuidadoso,
pues de persistir las fricciones con los representantes de los medios, podrían
dar un cambio en el tono de las crónicas.
Es, sin embargo, la campaña que muestra más eficacia
en el discurso y en la operación del equipo de campaña, salvo excepciones, pues
aunque los provocadores son útiles, también pueden revertir la opinión pública.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Con el equipo de campaña recién ajustado, Felipe
Calderón de pronto ha perdido la coherencia que mantenía en el discurso y en
sus posiciones.
En algunos temas se enreda y nadie en su cuartel de
campaña es capaz de estructurarle respuestas sencillas y contundentes.
Se ha dejado arrinconar por los analistas que aseguran
que su campaña va a la baja.
Quizá sea cierto, pero la tarea del candidato es
encontrar la fórmula de revertir cualquier tendencia negativa, si existiera.
Y, sobre todo, es tarea del equipo de campaña, tan
lleno de ímpetus juveniles y carente de políticos profesionales experimentados
que hay en el PAN.
A Calderón le ha faltado humildad. Aunque
mayoritariamente su equipo de campaña lo integren los jóvenes, no puede
cerrarle la puerta a los viejos políticos del PAN, quienes le podrían ayudar a
ir a buscar votos más allá de los grupos panistas, en los cuales ha buscado arroparse
hasta ahora.
Igual que a López Obrador no le alcanzarán para ganar
los votos de los perredistas, a Calderón no le alcanzarán los votos panistas.
Hay que ir más allá de las fronteras de los partidos
para buscar el triunfo.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
A pesar de los golpes, de las defecciones y del
implacable asedio de los medios, lo asombroso es que la candidatura de Roberto
Madrazo no se desploma, como tantos esperaban.
Si consigue negociar exitosamente las candidaturas con
los gobernadores priístas, si evita que el efecto Mario Marín lo dañe, y evita
que la sangría provocada por la profesora Gordillo se convierta en una
hemorragia, podría aún tener esperanzas de evitar el desplome.
Esa es su tarea por ahora: evitar desplomarse.
Si libran la publicación de las listas, es posible que
consigan impedir que la estructura nacional del PRI se debilite. De dicha
estructura depende el triunfo, porque esa estructura, si se pone a toda marcha,
puede ser un adversario a vencer para sus adversarios.
FRASE
DE LA SEMANA:
“...Cuando se
tienen principios, se tienen ideales... Uno es invulnerable...”