Las encuestas muestran que los escándalos poco han
impactado en la posición actual de los tres principales candidatos.
La tragedia de los 65 mineros muertos en San Juan
Sabinas, Coahuila, ensombreció la política. La dimensión de la tragedia, por
unos pocos días, paralizó a los candidatos, quienes, salvo algunas expresiones
de solidaridad con las víctimas y sus deudos, parecieron pasmados.
Si a eso se le suma la percepción de que las campañas
presidenciales en realidad no han impactado a la mayoría de la población, se
puede concluir en el reto que tienen los candidatos presidenciales,
especialmente los de los tres principales partidos, pues las encuestas no son
para confiarse.
Empezaron ya las estrategias de mercadotecnia
política. Y eso, al final, diluirá cada vez más la ideología. Mas no hay que
olvidar que la política vaciada de ideología se convierte en sólo un negocio de
acceso al poder, como sostiene el fraile dominico Frei Betto.
El riesgo que se corre al desideologizar las campañas
de los candidatos presidenciales es que éstas se transformen de proyectos de
Nación en proyecto de elección, advirtió el dominico.
ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Ha llevado con cuidado su estrategia, ha sido
cauteloso, pero algo percibió esta semana, pues de pronto ha empezado a
mostrarse en profusos spots en los medios electrónicos.
Ha mantenido su ritmo, el cual no permitirá sea
alterado por la polémica sobre el debate. Él, aún el puntero, no quiere aceptar
más. El asunto aún no se resuelve, pero por ahora parece que la decisión
primaria será que sólo haya un debate.
Es un riesgo para López Obrador, un exceso de
confianza, pues un error en el debate le puede costar buena parte de su
ventaja.
Quizá tenga que prescindir de la eficaz tarea
recaudatoria del periodista Federico Arreola, a quien ya se le hizo algún
extrañamiento, pues cometió un error imperdonable: reunirse con el empresario
Kamel Nacif. Por supuesto que no le informó al candidato, pues ha operado con
relativa autonomía, pero ahora aplicará un enérgico control de daños, como
todos los que realiza López Obrador.
El mitin de hoy en el Zócalo será multitudinario, casi
como lo fue el organizado contra el desafuero.
Será una demostración de fuerza, para reforzar la
percepción de que ya ganó, lema de campaña que manejan ya todos sus
colaboradores.
Quedan, sin embargo, 18 semanas para la elección. Y el
tramo le parecerá cada vez más largo a López Obrador.
FELIPE
CALDERÓN HINOJOSA
Ha empezado a intercambiar puyas con sus adversarios.
Es natural, pues la misma Josefina Vázquez Mota reconoce que el principal reto
de Calderón es ser más conocido, porque eso le hará ocupar mejor sitio en las
encuestas.
Como ya se advirtió en este espacio, el otro gran reto
para Calderón es estructurar una coordinación eficaz con el CEN del PAN, cuyo
presidente Manuel Espino es muy dado a exabruptos que en nada ayudan al
candidato presidencial.
Además, Calderón enfrenta el excesivo celo del
Presidente Fox, quien entusiasmado por la sensación de estar otra vez en
campaña, acaparó casi todos los recursos de comunicación social de todo el
gobierno federal para concentrarlo en sus spots, los mismos que la Suprema
Corte de Justicia ha anulado temporalmente, por exigencias del Congreso que
presentó una controversia constitucional.
El error del Presidente Fox fue no dejar fluir
naturalmente la comunicación social de todas las dependencias, lo cual le
habría permitido difundir institucionalmente los logros de su gobierno, sin
posibilidad de objeciones jurídicas.
Pero no resistió la tentación de ser el protagonista
central de toda la promoción publicitaria del gobierno federal.
Lo único que ha conseguido es entorpecer la campaña de
Calderón, quien necesariamente tiene que ponerse a la defensiva, cuando lo que
exige el momento es que pase a la ofensiva, una ofensiva que lo coloque al
parejo de López Obrador cuando menos para finales de marzo.
ROBERTO
MADRAZO PINTADO
Sigue batallando con el caso del gobernador poblano
Mario Marín.
Algunos gobernadores -Fidel Herrera Beltrán y Enrique
Peña Nieto, entre otros-, se oponen a que Mario Marín deje la gubernatura, ni
siquiera con licencia.
El priísmo más sensato, como el representado por
Enrique Jackson, se ha desvinculado de Marín con el argumento de que el PRI no
puede auspiciar las arbitrariedades.
Madrazo aprovechó el Consejo Político Nacional para
trazar una estrategia y es posible que en las próximas semanas se decida Marín
a pedir licencia, sin esperar que la Suprema Corte de Justicia investigue.
Como sea, ese tema, igual que el del presunto
enriquecimiento de Arturo Montiel, perseguirán al candidato presidencial del
PRI aún hasta el debate presidencial.
Confía Madrazo en que, una vez decididas las
candidaturas de diputados y senadores, se irán los que tengan que irse y luego
podrá darle un rumbo más cierto a su campaña.
Tiene confianza que el trabajo que realiza a lo ancho
y lo largo de la estructura del PRI, desde los comités seccionales y
distritales, le dará la fortaleza que necesita para superar las condiciones
adversas de su campaña.
Es, sin duda, el candidato presidencial que enfrenta
los mayores obstáculos.
ROBERTO
CAMPA CIFRIÁN
Roberto Campa Cifrián, arropado por la estructura del
sindicato magisterial, navega con tranquilidad.
Hay difusión razonable de sus propuestas. Ha eludido
conscientemente la controversia.
Seguramente no ganará la Presidencia, pero su figura
de persona razonable le dará al Partido Nueva Alianza los votos que exige la
ley para que conserve el registro.
Después de todo, esa fue la tarea para la que se le
nombró candidato presidencial.
PATRICIA
MERCADO CASTRO
Una campaña que empezó bien, con cierta credibilidad y
hasta con la posibilidad de que el Partido Alternativa Socialdemócrata y
Campesina por fin retuviera el registro, se descarriló.
En realidad lo descarrilaron las desbocadas ambiciones
de Víctor González Torres, el doctor Simi, empeñado en crearse una base
política, con evidentes fines comerciales, no políticos.
Y la señora Mercado ha ayudado poco, pues necesitaba
atraer los votos de una veterana izquierda que no acaba de estar satisfecha con
López Obrador, pero ha regresado al mismo estrecho discurso que le impidió hace
seis años obtener el registro.
Le quedan 18 semanas para alcanzar su objetivo. Es
mucho tiempo, pero quizá no el suficiente.
FRASE
DE LA SEMANA
"...Prefiero
perder a tener que arrastrar mi dignidad"
Andrés Manuel López Obrador, al referirse a
la recaudación de fondos para su campaña.