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Durante 22 años en la columna de "Café Político", y diez años en la de "Domingo",
ofrecí una visión sobre el acontecer político, económico y social de México. Labor que continuo en los diarios "El Economista" y "Plaza de Armas", además de la revista Siempre! y durante ya ocho años en este espacio.
Mi familia me pidió explicar por qué. Difícil tarea.
Solo sé, como dice la periodista Maruja Torres que “no entiendo a quienes viven sin escribir”.
Lo mío es la práctica de un oficio.
Primero, el oficio de contar cosas en tiempo y
espacio determinados, ni una línea más, ni una línea menos. Luego, el oficio de
contribuir a que otros contaran cosas, también en tiempo y espacio
determinados. Es un oficio difícil, exigente, no admite ni siquiera la
competencia familiar. La práctica cotidiana hace disciplinado al más
desordenado.>
En este oficio maravilloso han transcurrido
casi 40 años. Ahora estoy jubilado. ¿Por qué escribir?
Por la costumbre de contar y opinar. Además,
como católico, fiel creyente que no fiel practicante, como periodista liberal y
democrático, en el entorno actual me apego a la máxima de Kundera: “… A veces
debe escribirse por el placer de contradecir, por la felicidad de estar solo
contra todos…”
No poseo el talento ni la habilidad para la
literatura, sólo el oficio del jornalero que practica lo suyo, y lo mío es el
periodismo, practicado con la convicción de que nunca hay que correr el riesgo
de estar con la mayoría.
Para que que continuara con este oficio y corriendo ese riesgo, hace ya más de ocho años que una conjura familiar me atrapó. Idearon cafepolitico.com. La primera página web para una
columna política, con el loable y filial propósito de atemperar los estragos de
la jubilación.
Ha sido un espacio para compartir reflexiones propias sobre una
situación política que, entonces y ahora, no se presentaba en México en más de
medio siglo.
Desde entonces han surgido muchas páginas web
similares. Se ha convertido en una actividad dinámica. Crea exigencias
distintas a las de hace ocho años.
La respuesta a esas exigencias, con algunos proyectos por concretar próximamente, es este cafepolitico 3.0.
La natural evolución y la adaptación al nuevo dinamismo de una actividad
cuya influencia aumentará con el tiempo.
Como hace ocho años, intentaremos adelantarnos
a la influencia que la web tendrá en el quehacer político nacional.
Y mantener vigente la conjura.
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